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SAINTPAULIA, una flor para el hogar

Cuando se trata de plantas que sean adecuadas para adornar interiores y que, además, tengan floración durante todo el año, las Saintpaulia es una de las mejores opciones, ya que pueden ser plantadas en macetas y su tamaño se adecúa a pequeños espacios.

La Saintpaula es una planta que pertenece a la familia de las Gesneriaceae, y es mejor conocida en el mundo como Violeta Africana, debido a que la mayoría de sus especies tienen este color en diferentes tonalidades que van desde el púrpura oscuro, pasando por el azul hasta llegar al blanco; además de que proviene del continente africano, específicamente de Tanzania y Kenia.

Su tallo suele ser muy corto y no crece más de cinco centímetros. Sus hojas pueden ser circulares u ovaladas, con una textura aterciopelada. Su origen se remonta al año 1892, cuando el Barón Walter Von Saint Paull-Illaire descubrió esta planta en una zona selvática húmeda de Tanzania, y llevó sus semillas a su padre para que fueran estudiadas. A partir de allí, se crearon nuevas especies y la planta se esparció por todo el mundo, existiendo hoy más de 20 especies de ellas.

Aunque la Saintpaulia es usada en todo el mundo como un elemento ornamental, hay quien considere que la infusión con sus hojas son un buen analgésico para la tos y la gripe.

Para poder multiplicar estas plantas en casa, se pueden seguir varios procedimientos de reproducción. El primero puede ser a través de sus semillas de la manera tradicional, el otro es a través de sus hojas, recortando aquellas más jóvenes y fuertes y colocándolas debajo de la tierra. Otro método es cortar un tallo y plantarlo a no más de siete centímetros de profundidad.  

Una de las mejores características que posee la Saintpaulia es que no requiere cuidados muy especiales, aunque es necesario prestar atención a pequeños detalles que harán que las flores tengan una mayor duración. Lo primero a tener en cuenta es la cantidad de luz, que debe ser natural sin exponerla directamente a la luz del sol. Esto hará que se mantenga en sus temperaturas ideales, que oscilan entre los 12 y 25°C. En el caso del invierno, se pueden alejar de las ventanas si el frío es muy fuerte para que el calor del hogar la mantenga.

En cuanto al riego, es mejor realizarlo con agua tibia y en pocas cantidades, aunque con una frecuencia de cada dos días. Es importante saber que lo mejor es que las hojas y las flores no se mojen para evitar que contraigan hongos. En cuanto al suelo donde se plantan, debe ser poroso, con un ph un poco ácido, entre 5,5 y 6,5.

Es muy importantes estar pendientes cuando los pétalos o las flores comienzan a presentar manchas amarillentas, o cuando aparece una sustancia blanca en ellas, ya que esto significa que la flor está muriendo. De igual forma, cuando exista una flor marchita, se debe retirar enseguida ya que esto se puede propagar por toda la planta.

Siguiendo estos sencillos pasos podremos tener en casa una bellísima planta que nos llenará de vida y atractivo durante todo el año.