media

PITTOSPORUM, La planta de los setos

Las plantas que pueden mantenerse verdes durante todo el año siempre serán buenas para adornar nuestros jardines, ya que no representan necesidad de sustituirlas constantemente y si, además, nos permiten jugar con sus formas, entonces serán la excelencia en plantas ornamentales. Una de las que se adapta a estas dos características es el Pitósporo.

El Pittosporum o Pitósporo pertenece a la familia de los Pittosporaceae y es una planta siempreverde tipo arbusto que puede tener desde uno hasta 10 metros de altura. Proviene de Japón y China, aunque también hubo pruebas de su existencia antigua en Australia y África. Hoy en día se ha extendido a todo el mundo por su facilidad para mantener el verdor durante todo el año, a pesar del clima.

No son una planta propia de interiores ya que requiere de condiciones ambientales determinadas, además de que su tamaño y forma de arbusto no lo permiten. Sus hojas son de forma ovalada y con un color verde intenso, aunque esta intensidad varía según la especie. Sus flores son pequeñas y pueden ser blancas o amarillentas, floreciendo en la época de primavera. Su fruto suele nacer en verano y es una cápsula morada o rojiza, cubierta con una capa gelatinosa.

Existen más de 200 especies de ellas, aunque las más famosas son las siguientes:

Pittosporum Tenuifolium: es una especie que puede alcanzar los nueve metros de altura y una forma cónica, con un color verde brillante. Su flor es muy pequeña y tiene un agradable perfume. Se encuentra muy presente en las zonas del mediterráneo.

Pittosporum Eugenioides: Es una especie que tiene sus hojas alargadas y con los bordes ondulados. Sus flores son amarillas y desprenden un aroma parecido al limón.

Pittosporum Crassifolium: esta especie es capaz de sobrevivir al clima costero. Sus hojas con verde grisáceos, por un lado, con una mancha blanquecina del otro y sus flores son pequeñas y rojizas.

Pittosporum Tobira: dejamos esta especie de último ya que es la más famosa y la más usada en exteriores de jardín y zonas públicas. Esta planta puede alcanzar los siete metros de alto y sus hojas son alargadas, pero más pequeñas que las otras especies, con un color verde claro intenso.

Su forma natural es de arbusto y se utiliza comúnmente para crear setos. Su floración ocurre en primavera y suele ser de color blanco, con un aroma parecido al naranjo. Para multiplicarlo, se puede hacer por esquejes o por semillas, teniendo cualquiera un crecimiento rápido.

Es preciso tomar en cuenta que los  Pittosporum son usados solo para decoración, pero en el caso de la especie Tobira se debe tener especial cuidado ya que puede ser muy tóxica para el ser humano en caso de digerirla.

Para cultivarla, el tipo de suelo no tiene mucha importancia, ya que se adapta a cualquiera, así como también es resistente ante las sequías, por lo que su riego en primavera y verano puede ser una vez a la semana, y esto en caso de que el suelo se haya secado por completo. Un aspecto a tener en cuenta es que, aunque resiste el clima frío, no aguanta grandes heladas, por lo que las temperaturas bajo 5°C. no son propicias. Por otro lado, es preciso que reciban luz natural en gran medida.

En cuanto a su crecimiento y forma, dependerá de la necesidad. Es posible plantar muchas una al lado de otra creando setos y podándola hasta que tomen la forma que se desea. Una vez logrado esto, solo hay que mantenerlas. Existe una especie de Pittosporum Tobira que puede ser plantado en macetas, es el llamado Nana, que tiene las mismas características, pero no alcanza más de dos metros de altura.

Si lo que se desea entonces es jugar con la planta para poder darle formas diversas que adornen el jardín, el Pittosporum será la planta adecuada que te ofrecerá verdor durante todo el año y disfrutarás así de su magnificencia