media

AMARYLLIS, La Planta Hogareña

La mayoría de las flores que conocemos son propicias para ambientes abiertos y duran poco tiempo dentro de espacios cerrados. Sin embargo, La Amarilys es una de las pocas flores que tienden a ser propicias para interiores por su buen desarrollo en estas condiciones y lo fácil que es su cuidado.

La flor Amaryllis es una planta de la clase de Liliopsida y la especie Amaryllis, con más de 70 variedades de ellas; su nombre científico es Hippeastrum spp. Su apariencia exótica hace mención a su proveniencia, específicamente del sur de África, aunque tiene fuerte presencia en América central y del sur.

La flor se desarrolla a partir de un bulbo que puede tener de 5 a 10 cm de diámetro y de donde pueden salir de dos a cinco flores. Su tallo es cilíndrico y de color verde grisáceo; la flor puede ser simple o triple (porque tienen tres capas de pétalos de aproximadamente 15 cm de largo). Pueden ser de color blanco, rosa, rojo, morado, naranja y amarillo.

Desprende un olor a vainilla magnífico que la hace propicia para espacios interiores y tiende a crecer entre el otoño y la primavera, lo que quiere decir que le gustan las temperaturas frías, aunque no soporta las grandes heladas. Su nombre es el derivado de un nombre griego de mujer, que a su vez deriva del verbo amarysso, que significa "brillar".

Esta flor no tiene leyendas relacionadas con ella, como tantas otras, solo se sabe que el poeta Virgilio (70-19 a.C.) la nombra en sus poemas Bucólicos. Por otra parte, en algunos lugares es conocida como "ex suegra y nuera", ya que sus corolas florecen dándose la espalda. También es conocida como "flor de la mujer desnuda" ya que florece antes de que aparezcan las flores.

En algunas tribus africanas, estas flores eran usadas para mezclarlas con otras y así crear el veneno que usaban en la punta de sus lanzas para cazar. Esto debido a que el bulbo de la flor contiene una sustancia muy alcalina, por lo que puede ser sumamente tóxica, lo que imposibilita su uso como comestible o producto a usar en el cuerpo humano.

Cuidar la Amaryllis es muy sencillo. En primer lugar, se debe tener mucho cuidado con la iluminación, por lo que es necesario colocarla en un lugar en donde pueda recibir luz natural, pero no de manera directa ya que podría quemarse. Su plantación se debe realizar en una maceta que sea suficientemente espaciosa, con tierra preferiblemente arenisca y un sustrato rico en materia orgánica. El bulbo debe colocarse estando atentos de que quede un poco fuera del exterior de la tierra.

Para regarla, es suficiente hacerlo dos o tres veces a la semana. Sin embargo, cuando esté floreciendo, se requiere aumentar la constancia del riego, pero sin dejar que se encharque el agua. Mientras tanto, un abono de hierro y magnesio será genial para que la planta pueda crecer más saludable.

La época especial para plantarla es a mediados de primavera, ya que dos a tres semanas después ya se comenzarán a ver los primeros brotes florales, y las temperaturas de otoño e invierno son las mejores para que ella se desarrolle. En el caso del invierno, no es necesario continuar regándola, ya que los nutrientes absorbidos serán más que suficientes.

Si deseas reproducir esta planta, puedes hacerlo de dos formas. La primera sería por semillas, la cuales son pequeñas bolitas que se forman en la flor y que contienen muchas semillas finas. Estas se pueden abonar con el método común, pero sin taparlas totalmente, ya que deben tener poca profundidad y ser regadas con poca agua para que ellas se puedan adherir a la tierra con facilidad.

El segundo método es usando el mismo bulbo inicial. Para esto, una vez la flor ya se haya marchitado, se procede a retirar el bulbo y a mantenerlo en un lugar fresco, que no reciba mucho calor, para que pueda reposar y ser plantado nuevamente en otoño. De esta forma, los bulbos pueden durar años.

En conclusión, la Amaryllis es entonces una de las plantas que más recomendamos para tener en casa y que te puede ofrecer belleza y un aroma único, solo recuerda que no es buena para ser usada en el cuerpo, por lo que debes mantenerla alejada de los niños.

Amaryllis